Mi primer implante dental

Acabo de salir de la consulta de mi dentista, ha sido mi última consulta para la supervisión del implante que me habían hecho y estoy más que satisfecha con el trabajo de mi dentista.

Me encuentro en la ciudad de Rosario en Santa Fe, Argentina; por motivos de trabajo llevo meses aquí. Cuando se me rompió el diente me quede aterrada, no sabía muy bien a quién acudir pues era nueva en la ciudad, un compañero de trabajo me recomendó la clínica Dar Odontología; desde el primer momento me di cuenta de la profesionalidad de mi odontologo. Me recomendó hacerme un implante, nunca me había hecho un implante y al principio me aterró lo de implantarme un tornillo en el hueso y demás, pero con las explicaciones de mi dentista me quedé más tranquila. El precio al principio me asustó un poco pero me dieron facilidades de pago así que me decidí a hacerlo, bueno, en realidad lo que sí me asustó fue verme sin diente.

Los implantes dentales son una revolución increíble atrás dejamos las incómodas prótesis extraíbles o la utilización de nuestros únicos dientes sanos como soporte de coronas que sujetaban nuestra dentadura postiza.

El descubrimiento por casualidad de la integración del titanio en nuestros huesos fue el gran descubrimiento  que ha impulsado esta técnica. El implante dental es la operación con la que nuestro odontólogo une un minúsculo tornillo de titanio al hueso de nuestro maxilar o en la mandíbula.

Este tornillo se fusiona con el hueso dando un agarre y fuerza sorprendente al diente postizo; los implantes son algo más caros que las antiguas prótesis dentales pero merecen la pena, parecen mucho más naturales y se integran en tu boca de forma perfecta.

Me colocaron el implante con una cirugía previamente diseñada por un completo estudio informático de mi boca con lo que no tuvieron que abrirme la encía más que lo justo y necesario; así me ahorre una gran inflamación y su consiguiente dolor. Como el implante me lo colocaron con anestesia local, no sentí ningún dolor y prácticamente no me dieron ningún punto.

Una vez pasado dos meses de la operación el tornillo de titanio y el hueso se empiezan a fusionar y es cuando te conectan el pilar, que es la pieza que va a unir la corona que sujeta el diente y el implante. Una vez que el protésico dental ha hecho tu diente final se conecta al pilar y el trabajo queda finalizado.

Mi implante quedó fijado en la mandíbula de una manera sorprendente, en realidad no distingo el diente implantado de los otros, cuando hablo, me río o mastico no noto nada extraño en mi boca.

Bueno un asunto muy importante es que durante el tiempo que transcurrió desde la operación hasta que me colocaron el diente final, siempre tuve una prótesis que me cubría el hueco y no tuve que pasar por el bochorno de ir sin diente al trabajo.

El mantenimiento de mi implante no se diferencia en nada del resto de mis dientes, lavarse los dientes diariamente y una visita a mi dentista una vez al año.

En resumidas cuentas como paciente satisfecha no me queda otra que agradecer a Dar Odontología el trabajo hecho y recomendar a todo el que tenga que arreglarse la boca o hacerte implantes dentales en Rosario o en Zavalla que acuda a Dar Odontología son profesionales de plena confianza.

 

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